sábado, 1 de octubre de 2016

Saramago lleva al lector a reflexionar sobre el mundo en que vivimos y cómo andamos ciegos por él, evidenciando esto en nuestra confusa actualidad donde cada quien vive encasillado en su mundo, dejándose llevar por sus vicios y placeres, por sus propios intereses y despreocupaciones, obsesionándose así por cosas tan diminutas como la moda hasta grandes cosas como la tecnología, el celular, las redes sociales, el alcohol, las drogas, la pornografía e incluso psicópatas regados por todo el mundo. Vivimos ausentes de lo que nos rodea, es como si estuviésemos condenados a repetir siempre los mismos errores generación tras generación.

Los colombianos estamos pasando por uno de los momentos más importantes de nuestra historia, el acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno, resultando gente a favor y por supuesto gente en contra a este proceso y es triste pensar que la realidad a la que nos enfrentamos este tan oculta, tan ignorada, tan manipulada y tan camuflada por un proceso tan importante como este, llegando así a acuerdos que realmente benefician a nuestra Colombia, pero también aspectos en este que muchos pensaríamos terminaran por hundirnos y por agrandar mas los problemas tanto internos como externos, este es uno de los argumentos que entregan las personas que apoyan el no a este tratado. La mayoría de los colombianos deseamos que esto suceda, que la paz reine en nuestra nación pero no somos tan insensatos como para entregar un futuro prometedor y deseemos huir de un país lleno de conflictos, de corrupción y peor aun dirigido por personas que algún día tuvieron un arma en las manos.

En mi caso personal, tomo la ceguera como una barrera a lo que no queremos ver, a hacer hasta lo imposible por lograr lo que queremos, a no pensar que nuestros actos tienen consecuencias y que estas no siempre nos afectaran a nosotros sino también a las personas que nos rodean, puedo justificarlo con el amor y la pasión que siento por un equipo de fútbol de nuestro país, lo defiendo a capa y espada y doy todo por verlo jugar, sin pensar en lo peligroso que pueda llegar a ser todos los riesgos a los que me enfrento el llevar este equipo tan aferrado a mi vida, ya que no verlo es simplemente como dejar de comer o dejar de dormir.

A veces deseamos caer ciegos a la realidad a la que nos enfrentamos y no vamos más allá quizá por falta de interés, de información o quizá simplemente por ignorancia o pereza, lo importante siempre será mantenernos unidos, encaminados por nuestros principios tanto éticos como morales y simplemente pensar que no estamos solos, que independientemente de lo egoísta que podamos llegar a ser, no somos tan autosuficientes como para valernos por nosotros mismos en un mundo lleno de obstáculos y altibajos, que tarde que temprano terminaremos pasando con ayuda de las personas que están a nuestro alrededor

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo que vamos ciegos y sordos por la vida, aunque las situaciones y eventos sean evidentes a veces pasamos por delante y somos indiferentes. Se nos olvida que debemos ser activos y proactivos en esta sociedad.

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  2. Gracias por su comentario profesora y por la actividad de la lectura y el blog

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